Felisa es una gata que apareció hace cuatro años. Es bastante sociable con ciertos humanos pero no se deja apenas tocar; es bastante desconfiada y eso está bien si vives en la calle. Fue esterilizada cuando tenía menos de un año a través de nuestra asociación.
A pesar de ser hembra, es una gata muy dominante con el resto de gatos y, de hecho, siempre está sola, no ha hecho migas con ninguno de los gatos de la colonia.
Desgraciadamente y, como suele ser común, sufre de problemas en la boca. Desarrolló una gingivitis que ha llegado a ser estomatitis y llegó un momento en que no podía ni comer. La tratamos con antibióticos y corticoides pero eso solamente era un parche temporal. Empezamos con un tratamiento antiviral pionero en España (Monulpiravir) y ahora está muy bien: come incluso pienso. Estamos muy contentas de la recuperación que está teniendo Felisa.
Botellita apareció hace tres años y se caracteriza por su estatura diminuta, más propia de un cachorro que de una gata adulta ya que no pesa más de 2 kilos y medio. Se le esterilizó teniendo menos de un año gracias al Ayuntamiento de Orihuela y recuerdo que tuve mis serias dudas al capturarla porque la veía demasiado canija.
Es una gata muy sociable y cariñosa y se lleva bien con otros gatos. Duerme acurrucada con muchos gatos; entre ellos Gervasio, Pochita y Ojitos. Se nota que es una gata inteligente porque, a pesar de haber llegado casi de las últimas a la colonia, se ha integrado perfectamente.
De momento, está muy sana y también se le ha vacunado para prevenir enfermedades a través de nuestra asociación.
Este verano estuvo desaparecida más de un mes y pensamos que le había pasado algo malo; lo que ocurría es que no siempre coincidíamos a la hora de de ir a la colonia. Como gata inteligente que es, poco a poco se fue acostumbrando a nuestros horarios y, paulatinamente, fue apareciendo cada vez de forma más frecuente hasta el punto de que ahora prácticamente no se mueve de la colonia.
Caballa pertenece a la colonia de Botellita. Es el típico gato gris romano que no suele ser adoptado. No es un gato super sociable pero tampoco feral: lo puedes tocar un poquito pero se asusta con movimientos bruscos o sonidos fuertes.
Vino hecho un lápiz: super delgado y siendo muy poquita cosa; pero ahora con la buena comida y el refugio, se ha puesto hermosote. Es muy amigo de Gervasio y Ojitos y es habitual verlos dormir juntos.
A pesar de tener cara de bueno, tiene un carácter bastante dominante y no duda en pegar zarpazos si alguien osa en quitarle la comida.
Ojitos es el protagonista de nuestra portada y es que no me podéis negar que es un verdadero bellezón con esos ojos verdes tan penetrantes e intensos. Ojitos se castró hace ahora unos tres años a través de una campaña organizada por el Ayuntamiento de Orihuela.
Como tuvimos que desplazar su colonia debido a conflictos vecinales, estuvo un tiempo desubicado y le perdimos la pista durante unos meses. Tiempo más tarde, se fue dejando ver cada vez más frecuentemente. Siempre venía a comer acompañado por una gatita tricolor preciosa de pelo largo. Un día, desgraciadamente, esa gatita fue brutalmente atropellada y creo que del trauma, dejó de venir de nuevo.
Los meses pasaron y apareció de nuevo. Al principio, era bastante esquivo y tenía miedo de los humanos pero poco a poco fue dándose cuenta de que todos los humanos no somos malos. Ahora es un gato super sociable sobre todo conmigo. Con los otros gatos también es muy noble y no le gustan las peleas. Está muy unido a Gervasio, Botellita y a Caballa; suelen dormir juntitos en las frías noches cuando aprieta el helor húmedo de la Vega Baja.
Goza de un buen estado de salud y ha crecido y he engordado un montón. Se puede decir que es un "mini gato montés".
Pochita es una gata pequeñita que fue castrada por Asoka a través del Ayuntamiento de Orihuela. Tendrá aproximadamente unos 3 o 4 años. Creo que parió una vez pero, desgraciadamente y como es habitual, todos sus bebés murieron por una razón u otra.
Es una gata sociable con la gente que conoce, se deja acariciar pero medicarla es algo difícil. Sufre de gingivitis crónica junto a un cuadro de bronquitis agudo y, cada tanto tiempo, hay que llevarla al veterinario porque no respira bien y deja de de comer.
Recientemente, se le han extraído los pocos dientes que le quedaban y esperamos que eso mejore su calidad de vida. Está muy unida a Gervasio y a Botellita.
Le llamamos Zapatones o Pies Ligeros porque, en cuanto nos ve, viene corriendo a nuestro encuentro raudo y veloz, como si estuviera participando en una maratón.
Zapatones se unió a la colonia en el verano del 2025. No sabemos de dónde salió pero está claro que tuvo algún tipo de contacto con los humanos porque es extremadamente sociable hasta el punto que incluso puedes cogerlo en brazos, se te pone pancha arriba para que le acaricies la barriga y el encanta que lo acaricies. No en vano, cuando lo capturamos, no hizo falta ni jaula trampa, ya que lo metimos directamente al transportín.
Es un gato muy sociable también con otros gatos pero, por alguna razón, no acaba de integrarse en la colonia; de hecho, hay veces que incluso le pegan. Esperemos que con el tiempo, la conviviencia vaya mejorando.
Podría perfectamente adaptarse a una casa porque busca el calor humano todo el tiempo.